lunes, 29 de diciembre de 2008

Capricornio

Capricornio (23-12/20-01)

El gato Capricornio es un lector incansable, desde que se levanta hasta que se acuesta (y esto suele ocurrir varias veces al día) esta escogiendo lo que él considera una apetitosa lectura. A primera hora suele mantenerse informado con la prensa escrita que su compañero humano ha adquirido para acompañar un suculento desayuno. Una vez se encuentra sentado ante la tostada y el zumo de naranja el gato capricornio se despereza y se acerca sigilosa y silenciosamente hacia el primer objetivo de su largo día. Ni que decir tiene que un madrugón como el experimentado requiere que todo el períodico sea ofrecido para su completa lectura. Eso es algo que el compañero de un gato capricornio aún no ha entendido, nada de deportes, cultura o secciones fraccionadas. Empezará con la editorial que contiene a su opinión lo más relevante de la jornada, le seguirán los sucesos que suele pasar más airadamente porque le altera su placido sueño de primera hora de la mañana, y eso se ve a la hora en la que su amo gesticula de manera extraña cuando al pasar la página se rasga ligeramente la hoja. Cuando llega al deporte, la paciencia se ha agotado y a pesar de que el gato capricornio suele ser bastante tranquilo, opta por destrozar esta seccion que le intranquiliza. Para serenar su estado opta por leer el artículo ironico y lleno de razón de la última página para comenzar a estirarse y con aire timido pero seguro se enrosca en sí mismo, encima del malogrado periodico y bosteza para quedarse tan ricamente dormido. Ni siquiera se plantea en poner el despertador para estar listo a la hora de la comida, sabe que se despertará.

Una característica de los gatos de este signo es que son silenciosos, y suelen usar esta virtud en gran parte de sus actividades. Al gato capricornio le gusta escalar y llegar hasta la chepa de su compañero humano. Suele gustarle excesivamente cuando aquel esta cepillandose los dientes, y sobre todo cuando no tiene la camiseta puesta, le escala por el vaquero y también suele subirse de un solo brinco. Lo que nunca ha entendido es porque su compañero humano suele emitir determinados gemidos cuando llega hasta los hombros y clava sus uñas para no caer y poder visionar el horizonte desde esa altura.

Pero lo que más le gusta al gato capricornio es compaginar lectura y silencio, que solo es roto cuando trata de escoger un buen libro para pasar la tarde y los que deshecha caen al suelo desde la estanteria colocada en lo alto de un mueble que su compañero tiene en algo que él denomina salón.

AMOR.
Para este año, el macho Capricornio ha decidido que va a aparcar el amor en su vida, tiene otros deseos que serán cubiertos por la guapa vecina que ha venido con el nuevo año al vecindario. Sabe que es una linda acuario y sabe que son compatibles. Lo que desconoce el macho Capricornio es que su otra vecina de siempre, una guapa Capricornio que acaba de cumplir un añito va a buscarle intensamente durante el primer trimestre del año, y ella sabe, tímida pero tenaz que conseguirá su objetivo.

ASEO.
El aseo es la parte más importante de cualquier felino, y el gato Capricornio es consciente que para conquistar a la linda Acuario debe estar bellisimo. No le suele gustar perder su tiempo en azañas que no le van a reportar satisfacción, pero le dedica diariamente bastante minutos a su aseo personal, su única experiencia en una bañera fue traumatica y desde entonces juro ante la pitonisa Yuri que nunca jamás volvería a meter sus lindas patitas en aquel amplio mar. Desde entonces su compañero humano vio un considerable cambio en las costumbres higienicas de su gato y nunca vio tan brillante su pelaje.

SALUD.
Al gato Capricornio le encanta divertirse, juega con todo lo que encuentra, eso le hace mantenerse en forma y gozar de una buena salud. A partes iguales es perezoso y disfruta tirado ante la televisión sin nada que hacer. Su compañero humano cuando le encuentra demasiado perezoso le provoca con divertidos juguetes en forma de ratón que le hacen corren de un lado a otro y simular la caza que le encanta.

Los gatos capricornios son algo timidos, les cuesta acercase a los humanos, pero necesitan mucho amor y cariño. Son gatos leales mientras se les trate bien, no aguantan la traición y no la perdonan.

jueves, 18 de diciembre de 2008

La manta

Cada noche llego a casa de una larga jornada dispuesta a descansar. Tengo sobre el sofá dos mantas, una de ellas esta destinada a que mis gatitos la usen como quieran y puedan disfrutar de ella todo el día, la otra es para mi. O, al menos, eso creia yo.
Me pongo comoda en casa y me tumbo en el sofá, estupendo, amplio, con zonas comunes para
todos y cada uno de nosotros. O, al menos, eso creia yo.
Cojo mi manta y me cubro con ella, estoy calentinta, cómoda. Enciendo la tele e intenso pasar un rato tranquilo. Entonces, es en ese momento, cuando comienza el paseo de los gatos sobre mi manta. Insito, mia. O, al menos, eso creia yo.
Primero viene Clotilde, quiere que la mime como si yo fuera su mama, asique me dejo y la situo encima de mi y de mi manta y la acaricio un largo rato. Luego viene Alba, que dando con la patita a Clotilde la quita de en medio y se tumba todo lo larga que es a mi lado, siempre encima de la manta. Cuando ha pasado casi un segundo aparece Serafín, que sin pensarlo dos veces, porque yo creo que este gato solo tiene una neurona que usa al máximo en cada situación, se empieza a tumbar encima de la manta, encima de Alba y encima mío. Alba se marcha en estos momentos y quedamos Serafin y yo. Por supuesto, su terreno es mayor que el mio, la manta ya es suya.
Lo que yo creo es que la manta es mágica y consigue atraer la atención de todos nosotros, porque Isis, que no se atreve a acercarse tanto a mi también nos rodea y parece fascinada, nos mira y nos huele y luego se queda lo suficientemente cerca como para sentirse también parte de la historia de la manta.
Y digo yo, que misterio tendrá esta manta comprada en Primark por 5 euros y que consigue que mis gatos se paseen uno a uno por encima de ella.
Y para ser sinceros, me encanta usar su manta. Que yo creia que algo de esta casa era mio, pero se me olvidaba que no, que yo soy una simple visitante en su hogar.