jueves, 26 de marzo de 2009

Aries

Aries (21-03/20-04)

El gato Aries es un cazador, ha intentado dejarlo cuando ha encontrado un hogar, pero el instinto le puede y es capaz de cazar hasta lo más insospechado. Ha probado con todo, engancharse a las series de televisión, meterse en un show tipo “Gran Gato”, hacerse la manicura y la pedicura… es inútil: quiere cazar.
Los que tienen la suerte de tener un jardín lo tienen más fácil porque cualquier ser vivo que se mueva será objeto de sus lindas patitas, suele subirse a lo alto de los árboles (de los que luego le da miedo bajar y tenemos que llamar a los fornidos bomberos para que nos bajen nuestro lindo gatito) a observar a los pajaritos que inocentes se colocan cerca de él. Eso le lleva a ser generoso con su dueño el humano, al que ofrece sus presas sin pedir nada a cambio. En ocasiones, el humano ha gritado horrorizado por la caza, a lo que el buen gato Aries ha considerado un agradecimiento extremo.
Los que no tienen la suerte de tener un jardín deben usar su ingenio para desarrollar su capacidad de caza. Suelen cazar pequeños objetos que su amigo el humano les lanza de vez en cuando, suelen tirarse a los piececitos humanos que ingenuos asoman por las sábanas en las fresquitas tardes de otoño y dejar que su dueño grite nuevamente horrorizado. Pero lo que más le gusta al gato Aries es la luz roja que sale despedida de un objeto que tiene su amigo el humano en la mano y que lo mueve una y otra vez hasta dejarle agotado. Ha intentado coger la luz roja mil veces, pero no hay manera, siempre termina alejándose como si nada. Y desaparece de su vista tan alegremente como si nunca hubiera estado allí.
Le desconcierta.
El gato Aries es muy celoso, de todo. Incluso de su amo. Eso de que se eche novia no le convence demasiado, luego ella no deja de venir a visitarle y ocupar su sitio en la cama, al lado de la ventana por donde entra un airecito que levanta su lindo pelaje. La última visitante se marcho rapidito, ya se encargo el gato Aries de ello. Comenzó por afilar sus uñas en sus zapatos, siempre de tacones vertiginosos y de mucho estilo. Luego le toco el turno a los vestidos, tan finitos y sedosos que con solo meter una uña se rajaban. Ella tuvo varios ataques de histeria y pronto comprendió que el otro macho de la casa no la quería.
Cuando lo entendió y se marchó dejando a su amo un poquito triste, pero el gato Aries se dio cuenta de su poder y desde entonces no ha dejado de usarlo.

AMOR.
El gato Aries es un ser solitario, sin apegos románticos que le impidan tener su libertad e independencia. Tiene sus gatitas en distintos barrios, pero ninguna que le haga perder la cabeza. Sufrió una vez por amor a una linda gatita y prometió ante la pitonisa Yuri que jamás volvería a cometer el mismo error.

SALUD.
El gato Aries goza de buena salud, de vez en cuando tiene dermatitis en sus orejitas que su amigo el humano le cura con no sé que crema de veterinario. Procura no estar mucho al sol para evitarlo y seguir con su felina vida.

2 comentarios:

Duncan de Gross dijo...

Aysss, mi Michel IV de Gato era Aries, cumplía dos añitos ahora en abril, pobrecito, me he acordado mucho de él leyendo este post, has acertado... Un besoteee!!

Azuquita dijo...

Duncan, recordaba que Michel era Aries, es más, le estuvimos preparando la Pitonisa Yuri y yo su horoscopo, aunque al final...
Sus ascendentes y descendentes marcaban ese caracter tan singular suyo. Fue complicado su estudio, pero muy agradable.
Muchos besos para los dos.