domingo, 19 de octubre de 2008

Si la distancia es el olvido, porque me cuesta tanto olvidarte

Fue un dia de hace ya mucho tiempo, recuerdo que se paso toda la noche maullando y cuando llego la mañana, mi hermana y yo bajamos a buscar a la gatita que no nos habia dejado dormir. Estaba en el patio, era atigrada gris y era muy pequeñita y tenia hambre, asique subimos a casa con ella y parece ser que pudo quedarse a vivir, pero hay ocasiones en las que es mejor que los caminos no se crucen. Pasaron los años y ella vivio "feliz" en casa de mis padres, con nosotras. Sin embargo, no era muy querida por 2 de los allí presentes, y durante un fin de semana que mis hermanas y yo nos ausentamos, ella también se ausento. Nos volvimos locas al volver y no encontrarla, la buscamos dia y noche, pusimos carteles, la llamamos a voces y en silencio durante muchisimo tiempo. Pero ella nunca aparecio.
Mico (que era su nombre) solo decirte que no merecio la pena irnos de campamento aquel fin de semana, que no merecio la pena el sufrimiento nuestro, pero ante todo, el tuyo.
No sé que fue de tu vida, ni si termino aquel día o has compartido el espacio conmigo hasta el final de tus días, que supongo ya te llego y, afortunada tú, estarás en el cielo de los gatitos.
Solo decirte que te sigo echando de menos, y que fue muy cruel perderte.
Mico, esperame, que nos volveremos a ver y esta vez no habrá nadie que se interponga en nuestro camino.

11 comentarios:

Julia dijo...

Seguro que Mico sabe lo que sufriste por ella, lo mucho que la buscaste y tu dolor al no encontrarla.
No sé si habrá algo más después, pero tanto si lo hay como si no, Mico y tú os encontraréis de alguna manera.
Un saludo.

Julia

Azuquita dijo...

Eso espero Julia, encontrarme con ella, porque seguro que después hay algo más y mejor.
Bienvenida a este también tu refugio.

Pandora dijo...

¿Y si Mico andando y andando llegó hasta otro patio donde dos hermanas dormían y maulló y maulló hasta que estas despertaron y la acogieron junto a ellas en su casa?
Quizá el final no fue tal y Mico encontró un hogar nuevo en el que fue amada y cuidada con tanto cariño como el que tú le dabas...
un saludo.

Isabel dijo...

Es cierto que la calle no es hogar para nadie,especialmente para los seres humanos,amiga.Pero cuántos vemos a diario en esas condiciones...
Lo importante,pienso,no es sólo buscar soluciones, sino tomar medidas antes de esas circunstancias que hacen llegar hasta ahí.Al menos hay personas que alivian y acogen,amiga.Ojalá no hiciera falta.Un fuerte beso y gracias por pasar por mi blog.

Aurora dijo...

Yo tampoco puedo olvidarla, pensando si ella fué feliz en nuestra casa o no, porque aunque nosotras la quisimos mucho, es verdad que en casa no todos la querían. Y además, sin saber qué fué de ella.
Es un alivio pensar que ya estará en el cielo de los gatitos, allí seguro que sí es feliz.
Aurora.

Azuquita dijo...

Pandora, alrededor habia más patios y más hermanas que amaban a los animales, a lo mejor...
Un abrazo.

Isabel, en especial los seres vivos, ahora que tanto hablamos de crisis y nos damos tanta pena a nosotros mismos, miremos a nuestro alrededor y hablemos de temas serios, que a veces me da verguenza mis otros seres humanos.
Las pateras siguen llegando, y su crisis no es tener un coche mejor que el vecino de al lado.
Aqui tenemos cabida todos, y sobre todo alguien que como tú se preocupa tanto por los demás, tu entrada, ya sabes, me encanto.

Auro, lo sé.

Rayco dijo...

Una historia muy triste pero seguro que ella también se acordó mucho de ustedes.

Aurora dijo...

Eso es lo malo, lo que ella se acordaría de nosotras, las veces que nos llamaría sin encontrar respuesta... Me la imagino acurrucadita bajo un coche, esperando, esa es mi imagen de ella desde volvimos aquel fin de semana a casa y ya no estaba. Supongo que al final encontraría el camino para salir adelante fuera de su hogar, sin nosotras, y con lo lista que era lo lograría, estoy segura.
Besitos, Mico.

Azuquita dijo...

Rayco, agradezco tu visita, sobre todo porque da animo que Mico reciba palabras de aliento.
Cuidate.

estela dijo...

Yo, tb recuerdo ese horrible dia, llegar a casa y q no saliera a recibirme, como siempre lo hacia,
Lo peor el no enterder por qué, q hemos echo mal, no hicimos nada mal, pero aun a día de hoy no lo seguimos preguntando, incluso porque salimos ese día, nunca tendremos la respueta, nunca podriamos haber echo nada.
yo también espero encontrarme con ella algun día, Mico un beso.

Azuquita dijo...

Estela, fue una pena vivir esa experiencia.
Un beso.